Es una pregunta tan común que hay programas de televisión dedicados exclusivamente a esto. Si quieres una mejor vivienda: ¿deberías mudarte o hacer una remodelación?

Pero esta pregunta ha cobrado mayor importancia hoy en día. Las tasas de interés sobre hipotecas son de aproximadamente 7%, lo más alto que han estado en 23 años. Los costos de remodelación también están por los cielos debido a la alta demanda de construcciones, el aumento de costos de materiales y la escasez en el mercado de obreros calificados.

¿Cómo tomar esta decisión? Antes de escoger entre un agente inmobiliario o un contratista, esto es lo que debes tomar en cuenta. 

 

El costo

Lógicamente, lo más importante es considerar el costo de renovar versus cuánto cuesta comprar una casa nueva y la mudanza. Además, estos costos varían a corto o largo plazo. Una renovación en su momento requiere más de tu bolsillo, pero si obtienes una baja tasa de interés, el costo será menor a largo plazo. Por otro lado, aunque si vendes tu vivienda obtendrás una gran suma de dinero, comprar un nuevo inmueble a una tasa de interés más alta será más costoso ya que debes cancelar sumas más grandes en los próximos años. 

También ten en cuenta que cuando se trata de comprar vivienda hay costos adicionales, como la comisión de la inmobiliaria, impuestos y más. De la misma forma, una remodelación también conlleva gastos inesperados o cambios de presupuestos. En resumen, debes decidir acorde a tu situación económica actual tomando en cuenta cualquier sorpresa que pueda surgir. 

 

El cronograma

Durante una renovación, algunas áreas o habitaciones deben permanecer cerradas, limitando el espacio disponible o el uso de cosas esenciales como cocinas o baños. En el peor de los casos, deberás alojarte en otro lado hasta que la obra esté terminada o adelantada. ¿Tienes el tiempo y la capacidad para esta logística? Dependiendo de cuánto dure tu remodelación, parte de tu hogar quedará inutilizado por varias semanas o incluso meses, asumiendo que la permisología sea tramitada rápidamente. ¿Tu familia y tú están preparados para esto?

Por otro lado, aunque una mudanza puede tomar hasta cinco meses, desde la búsqueda, los trámites y empacar, es menos disruptivo para tu rutina familiar. Recuerda considerar qué es mejor para tu estilo de vida, horario y circunstancias actuales. Después de todo, para algunos, ahorrar tiempo y elegir comodidad es tan valioso como ahorrar dinero. 

 

El mercado

Antes de tomar una decisión, haz una investigación del mercado. ¿Tu vecindario es tan popular que obtendrías una buena ganancia? ¿o tiene potencial para obtener mayores ganancias en un futuro? ¿Con las remodelaciones adecuadas, aumenta el valor de tu inmueble o el cambio que quieres hacer no aumentaría mucho el precio de venta?

Empieza a investigar todo, desde los beneficios de tu zona o las condiciones del mercado inmobiliario. Como propietario, lo ideal es sacar el mayor partido a tu inversión. La información correcta es la diferencia entre una fortuna o un fiasco. 

 

El elemento emocional

En las casas y los vecindarios hay amor, recuerdos y apegos. Aunque no es algo que podemos medir en una hoja de cálculo, el elemento emocional también tiene valor. Si amas a tus vecinos, estás involucrado en la comunidad, o si no te imaginas otro lugar para formar una familia, la mejor opción es remodelar y seguir construyendo recuerdos. Por el contrario, si quieres estar en otra área, en una calle más tranquila o en otro distrito escolar, remodelar no será suficiente. 

Evaluando estos factores podrás tomar la mejor decisión para ti y tu familia de manera que disfruten de un mejor hogar y mejores finanzas. Ahora puedes empezar a crear nuevos recuerdos.